Fundación Wenceslao Fernández Flórez

31 Xullo 2008

Seguimos á conquista do horizonte…

Arquivado en: Obras de WFF — magago @ 1:37 pm

Dado que estamos a punto de rematar o mes de xullo para recibir cos brazos abertos o mes de agosto, axeitado como poucos para disfrutar do tempo de lecer, queremos ofrecer hoxe unha nova suxerencia para o seu veraneo através do seguinte artigo de Wenceslao Fernández Flórez, publicado no tomo I de La Conquista del Horizonte pola editorial Pueyo en 1932.

la conquista1.jpg

Nesta ocasión, o lugar elexido é Sintra, en Portugal. Velaquí o fermoso artigo elexido:

CINTRA

“El viajero que llegue a Cintra atraído por la fustificada fama de su belleza, y espere encontrar los inmutables y fáciles encantos de una vulgar ciudad veraniega, sufrirá un yerro. Cintra no tiene un gran Casino, ni hoteles fastuosos, ni teatros, ni hay en ella lugares ni pretextos para esa convivencia y esas relaciones fáciles de los halls donde se toma el té, o los salones que el jazz-band llena de estrépito. Cintra es recogida y silenciosa, orgullosamente señorial. Ha dejado agruparse en la parte baja de sus laderas las casitas humildes, donde trafican gentes humildes también, donde el empleado vegeta o donde el hostelero encasilla a sus huéspedes. Montaña arriba se alzan los chalets lujosos, los pazos solemnes, alguna mansión presuntuosa donde el abominable cemento reclama las miradas, con su gritadora nitidez de advenedizo; y, en dos cumbres, dos vestigios romáticos: el castillo del Moro, deshecho en sugerentes ruinas, y el palacio da Pena, residencia de Reyes, de donde la revolución ahuyentó hace apenas unos años a doña Amelia y a don Manuel.

Copia de Viagem a Sintra 14 set 06 004 copia.jpg

La abundante fronda del monte está como presa en cinturones de tapias; encallejonadas entre ellas, las empinadas carreteras trazan sus breves curvas, todas llenas de misterio, asombradas y enverdecidas por el follaje de los bosques añosos. Al través de una verja se vislumbra aquí y allá algún caserón silencioso. Un surtidor eleva el blanco índice imperativo ante la terraza. Un perro malhumorado ladra, in dejarse ver, y se oye entrechocar sus cadenas.

Copia de Viagem a Sintra 14 set 06 012.jpg

En algún instante, el viajero solitario se detiene en la carretera cercada y sinuosa, sobrecogido por la soledad y la quietud, como en espera de que por alguno de los próximos recodos, surja una aparición maravillosa… Los viejos árboles dejan caer sus viejas hojas; entre la yedra de un muro huye un animalito cualquiera; hay un ontón de ingentes peñascos a la orilla del camino, y el más alto parece que va a desprenderse y caer. En el mismo monte, verticalmente cortado, se incrusta -al ras del sendero- una puertecita pintada de rojo; y es la puertecilla de un castillo de novela, o la entrada a nos se sabe qué mundo monstruoso y negro.

sintra 1.jpg

Cintra deja tan sólo la carretera para el visitante. Cintra tiene un aristocrático desdén para el tipo del hombre en vacaciones, alborotador e inquieto, que gusta de los rincones del bosque para profanarlos con la afrenta más atroz: dejar abandonados en ellos los papeles grasientos en que envolvió la tortilla a la española y las latas de sardinas en aceite de su merienda.

- Desde que cayó la Monarquía, Cintra ha perdido animación -nos dice un guía, y añade-: Ahora estamos construyendo un Casino.

SINTRA 2.jpg

Seguramente un Casino puede tener tanta eficacia como dos o tres príncipes para la atracción de forasteros. Pero a la dominadora y altiva belleza de Cintra no es un Casino lo que le conviene. Los que sepan penetrar agudamente en el misterio de sus encantos no gustarán de encontrar aquí una casa moderna, con un sabio barman detrás de un alto mostrador, y jóvenes flexibles meciéndose en el tango o el shimmy, y acaso una larga mesa de treinta o cuarenta rodeada de caballeros correctísimos, dueños de un lápiz y de un cartón. A Cintra le conviene más alquilar un Rey (hoy están baratísimos) qeu anime con su presencia las estancias desiertas del palacio da Pena, o un fantasma (mejor quizá un fantasma) que añadiese su seducción anacrónica a la seducción de los hondos y viejos caminos zigzagueantes, y en el que pudiéramos pensar mientras, desde la ventana del hotel, estremcido aún el aire por las lentas campanadas del reloj de la torre antigua, veíamos cómo una lucecita iba y venía por la negra montaña llena del rumor de los manantiales y de los bosques.”

30 Xullo 2008

La Coruña y el veraneo

Arquivado en: Obras de WFF — magago @ 11:38 am

¿Se encuentra usted indeciso porque aún no sabe dónde va a pasar su tiempo de veraneo? ¿No encuentra un lugar óptimo, que le atraiga lo suficiente, suficientemente tranquilo, que no sea ni demasiado grande ni demasiado pequeño? ¿Un lugar donde no haga mucho frío pero tampoco mucho calor? Hum… Tal vez este artículo le ayude a tomar una determinación. Adelante: léalo y piénselo.

la conquista.jpg

El artículo que sigue fue publicado en La Conquista del Horizonte.

LA CORUÑA Y EL VERANEO

“Por mí… haga usted lo que quiera; pero yo, en su caso, me iba a vernaear a la Coruña. En la Coruña -se lo digo yo- se veranea mejor que en cualquier parte.

¿Usted se baña en el mar? Bueno! pues con eso hay que tener mucho cuidado. Ustede quizá no sepa lo que ocurre con el agua de mar. Mire usted: hay una corriente de agua templada que sube hacia el Norte lamiendo las costas de Europa. El “Goolf Stream”. Esta corriente templada pasa por Galicia. Va usted a la Coruña; entra en el mar; el agua está tibia, limpia, reciente. Usted se baña, bucea, tira sus colillas al agua… ¿Y usted qué cree? ¿Cree usted que esta agua se retira del mar por algún sumidero escondido? Pues no, señor, porque eso sería un dispendio insostenible. El agua continúa, con sus colillas y el tinte que se desprende de los “maillots”, a lo largo de la costa; y es la misma que la Naturaleza sirve a los bañistas de Gijón. Y sigue a Santander. Y penetra en la Concha de San Sebastián. Y ya en Biarritz está más fría y más usada. Y en Deauville va casi hecha una porquería. Por eso yo no me he bañando nunca en Deauville. No comprendo cómo la gente no ha pensado antes en esta verdad. El agua “nueva”, el agua mejor, es la de la Coruña. El verdadero negocio de la Coruña sería enviar esta agua de primera calidad, por grandes tubos, antes de ser estrenada, a cualquier playa europea de millonarios. Si la Dictadura -amparadora de tantos extravagantes negocios- existiese aún, yo intentaría este monopolio.

Aparte al agua, en la Coruña disponemos de un sol de verano maravilloso. Es un sol poco amarillo, cansado, sin arrestos. Viene de quemar toda el Asia, viene de hacer humear las costas del Levante español, de abrasar Castilla y todo León. cuando asoma por la Coruña no tiene fuerza para levantar la columna de mercurio más allá de los 24 grados. Ha ido repartiendo tanto calor por el mundo, que apenas le queda el suficiente para sus necesidades de astro incandescente. Llega a aquella punta de Europa, apoya en el suelo -como unas largas piernas- los haces de sus rayos, da un brinco como en un trampolín y se lanza al mar en un gracioso salto de curva perfecta. Cae muy lejos y saltan al cielo las salpicaduras del chapuzón, convertidas en nubes rojas y doradas. Sin este baño reconfortante, no podría volver a comenzar su carrera al día siguiente.

En la Coruña no hace nunca calor. Así como hay premios para el aviador que vaya de tal a cual parte o para el primero que atraviese a nado el mar, en la Coruña existe un legado de cien pesetas para el que sude, sin hacer ejercicio, en el mes de agosto. Nadie lo ha ganado aún. Está en el Banco. Si usted tiene la suerte de sudar -delante de honorables testigos, naturalmente- vaya al Banco. Veinte duritos, siempre son veinte duritos. Se los darán sin grandes molestias, y los periódicos locales publicarán su fotografía.

Por la especial naturaleza de sus rayos y por la composición peculiar de la atmósfera, el sol de la Coruña da a la piel el más delicioso de los tonos obscuros que están en boga. Si los cronistas de salones tuviesen en este asunto erudición bastante, hablarían del “tostado coruñés” como del más delicado, duradero e higiénico. Cunde mucho y no destiñe. (En el Ayuntamiento de la Coruña se conservan cartas de numerosas forasteras agradecidas y la de un señor necesitado que, después de haber abusado terriblemente de los baños de sol, pudo lograr una plana en una orquesta de negros.)

La Coruña ofrece, además, las siguientes ventajas:

La de no ser exclusivamente esa monstruosidad aburrido, metodizada, encarrilada, que se llama “una ciudad veraniega”, que obliga a los forasteros a convertirse en rebaño. Las “ciudades veraniegas”, suelen ser como nidos de parásitos que se despiertan del letargo invernal para chupar el dinero de las carteras de sus visitantes. Nos empalagan con su “programa”, con su “organización”, con su “vaya usted allá y acullá” y a su “a tal hora es costumbre”… La Coruña es la capital de provincia más alegre de España. La principal ocupación de sus moradores es andar por la calle. Y como si los 80.000 habitantes saliesen todos juntos no podrían andar con comodidad se ha acordado que una parte espera su turno encerrada en oficinas, comercios y fábricas: y la idea de nos estar en la calle todo el día pareció tan graciosa a este importante grupo de vecinos, que la practica como una extravagancia divertidísima.

Los paisajes son indescriptibles. Exportamos crías de fiordos a Escandinavia; verdor a Suiza; agua, a Holanda; montañitas floridas al Japón; las nubes más hermosas que recorren España se forjan allí, y las lanzamos al aire como en otros sitios se lanzan pompas de jabón. Cada mañana parece nuevo el verdor del campo, cada tarde estrena el cielo una puesta de sol con encajes y con colores distintos, cada noche parecen los pinos arbolitos de Noél -destacados sobre el firmamento- con una estrellita en cada aguja y la luna colgando como el mejor regalo, de la rama más gorda; los pinos, que dan olor a los veranos y música a los inviernos de Galicia; los pinos, que también son un mar.

Como en el campo le hablarán una lengua distinta a la de usted, usted podrá -si esto le arrebata- hacerse la ilusión que ha salido al extranjero.

Como Santiago de Compostela está a sesenta kilómetros, usted podrá conocer la ciudad antigua más interesante de España.

A usted, en fin, le será dado satisfacer el deseo que tiene todo español que no ha estado en Galicia: visitar nuestras grandes fábricas de mariscos -reputadas en todo el mundo- y la Escuela Normal de Serenos de Comercio, donde se preparan los que usted cree que exportamos a Madrid.

A mí -ya lo he dicho- me es igual…; pero si no va usted a Galicia, de vivo, tendrá que ir de muerto, cuando en posesión de la Verdad, se entere usted de que se ha marchado del mundo sin ver el más bello de sus rincones. Y si usted opina que así resultaría más barato el viaje, sólo me restaría contestarle:

- Bien: pero, ¿está usted seguro de poder gustar y digerir entonces media docena de aviñeiras, bien doradas al horno dentro de su concha de peregrino?

Porque esto no es lo menos importante.”

W. Fernández Flórez

La Conquista del Horizonte; tamén apareceu este artigo no Boletín Oficial de al Sociedad de Fomento de Porriño y su Distrito en 1930.

29 Xullo 2008

As colonias

Arquivado en: Obras de WFF — magago @ 6:17 pm

O xoves da semana pasada falabamos aquí dos “barrios residenciais” amosando un actual e interesantísimo artigo da Baronesa Alberta publicado na revista “La Codorniz” e deixando pendente un comentario acerca das “colonias” descritas por Fernández Flórez na súa novela El hombre que compró un automóvil. Os barrios residenciais supoñen unha evolución en relación coas colonias, evolución que segue activa na actualidade. As colonias, orixinalmente chamadas “casas baratas” tiñan como obxecto favorecer o acceso á vivenda a todos aqueles que contaban cunhas posibilidades económicas modestas, permitindo aos seus moradores estar perto de Madrid sen estar no centro, mais sen estar fóra da capital. Veñen sendo algo así como as actuais urbanizacións, salvando certas distancias económicas e a vontade dos seus facedores.

WFF1.jpg

Jorge, protagonista de El hombre que compró un automóvil, áchase na delicada situación de ter que tomar a determinación de comprar un auto para poder estar ao día, para seguir os dictados da moda e convertirse así nun home moderno e, sobre todo, civilizado. Engádese a esta delirante dúbida outra non menos trascendental xurdida despois dunha conversa con Don Francisco, habitante dunha casa barata na Colonia del Robledal. A promoción feita por Don Fracisco do seu niño cala fondamente en Jorge e este acepta facer unha visita a El Robledal para coñecer “in situ” o fogar cálido e acolledor do seu mestre.

Teoricamente son vinte minutos os que separan o centro de Madrid da Colonia. Mais Don Francisco non posúe un auto e, en consecuencia, ha de desprazarse a pé ata o seu fogar, chova ou quente o sol. Don Francisco podería usar o transporte público ou mesmo chegar a mercar o seu propio vehículo. Mais, para el, aparentemente, nada hai mellor que camiñar e disfrutar da viaxe a pé envolto no saudable encanto da viaxe. Co tempo, todas estas comodidades e saudables costumes desembocarán no que hoxe se coñece como estrés.

hombre auto.jpg

Vexamos un fragmento do texto escrito por Wenceslao…

- ¿Está muy lejos su casa? -pregunté.

- ¿Muy lejos? Naturalmente. Todas las colonias de casas baratas están muy lejos. No podrían hacerlas en la Puerta del Sol.

- ¿Es preciso ir a pie?

- Es, por lo menos, muy recomendable. Forma parte de las ventajas de habitar esa clase de viviendas. Se practica un saludable ejercicio corporal, se queman grasas inútiles, se respira aire puro; los pulmones realizan una gimnasia muy conveniente. Pero esto no quiere decir que carezcamos de medios de comunicación. Puede tomarse primero un tranvía, hasta el límite del término municipal, y, allí, un autobús que pasa a un kilómetro de la Colonia. Yo no los utilizo nunca.

- ¿Por qué?

- Por eso del ejercicio… y… por otra razón… La vida se encarecería mucho… El tranvía cuesta un real; el autobús dos. Como tendría que hacer cuatro viajes diarios, el precio de la casa resultaría gravado en tres pesetas jornada. Ya no era negocio…”

Pois velaquí estamos hoxe ás voltas cun problema semellante: os prezos da vivenda e os usos e prezos dos transportes públicos. En relación co transporte público, a situación é a do peixe que se morde a cola porque se non hai servizos, mala cousa, e cando os hai non se fai uso deles. Conceptos como “calidade de vida” e “sociedade de benestar” dilúense nun mar de culebróns, trolas políticas, fútbol, praias e programas televisivos que reemprazan a figura do psiquiatra.

Pero isto non importa moito porque hoxe en día cada quen ten o seu auto e iso é moito máis económico (?) e é máis cómodo (?) que facer un uso dos medios de transporte ou tomarse o esforzo de pensar, protestar e demandar o que é xusto… ¿Ou non?…

28 Xullo 2008

Presentación

Arquivado en: Eventos — magago @ 12:49 pm

TARDES DE LECER NA FUNDACIÓN WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ

Presentación do libro Xanciño de Zoxín, o can Canito e o coello Coli

Na tarde do sábado, día 26 de xullo, tivo lugar un singular evento na FWFF. José Fuentes Alende presentou o seu libro Xanciño de Zoxín, o can Canito e o coello Coli acompañado polo vicepresidente da FWFF, D. Avelino Pousa Antelo, o poeta Xosé Fernández Abella, o editor da colección “Escritores Populares”, D. Estanislao Fernández de la Cigoña, e o director da FWFF, D. Antonio Montero Carro. Entre o público, a Concelleira de Cultura do Concello de Cambre, Dna. Arita Prado Arcay, os sobriños do escritor, D. Wenceslao e D. Antonio Luis Fernández-Flórez, e o administrador da FWFF, D. César Rodríguez, reunidos neste día co gallo da celebración da Asamblea Anual do Padroado da FWFF.

DSCF0134b.jpg   DSCF0122b.jpg

Ante un auditorio cheo de atentos ouvintes, ás sete da tarde deu comezo a presentación deste interesante libro que reflicte as vivencias dun rapaz calquera de mediados do século XX, descubridor, quizais inconscientemente, da vida, da natureza e da estreita relación existente entre o home e o espazo que o rodea.

DSCF0125b.jpg

A obra de Fuentes Alende foi moi loubada por todos os presentes, por canto emociona a todos aqueles que viviron esa época en circunstancias semellantes, así como polo alto valor didáctico que encerra en si mesma através das descripcións e das vivencias representadas, que aparecen envoltas co halo da imaxinación propia dun neno tal e como destacou o director da Fundación, D. Antonio Montero, na súa presentación. Para un rapaz de aldea, con recursos limitados, o inxenio e a atenta observación de todo canto o rodea son un medio fundamental de supervivencia e de aprendizaxe. O neto do escritor foi o encargado de dar comezo a este evento cunhas palabras sobre a historia, tendo en conta que o libro está dedicado a el. D. Avelino Pousa fixo unha interesante e enriquecedora análise desta obra através das súas propias vivencias, dando paso a continuación ao comentario do poeta Xosé Fernández Abella, quen loubou tamén o texto destacando o seu valor etimolóxico. Don Estanislao Fernández de la Cigoña, como editor da colección através da súa Asociación Galega para a Cultura e a Ecoloxía, destacou o interese desta obra desde o punto de vista medioambiental, pois o relato das aventuras de Xanciño é unha posta en valor do medioambiente, tan deteriorado e tan suxeito aos vaivéns do intereses económicos actuais.

A continuación, intregantes do grupo de teatro Fas-que-fas, da FWFF, leron un breve fragmento do capítulo XVII, titulado “As bólas”, onde se describe como a natureza ofrece ao rapaz desperto a posibilidade de xogar con ela.

DSCF0140b.jpg

O autor do libro, Don Xosé Fuentes Alende, explicou a orixe da súa obra, e falou brevemente dos contidos máis destacados da mesma. O nacemento deste breve libro ten a súa orixe nas palabras de David Otero, quen tamén estaba convidado a este acto mais que, por circunstancias persoais, non puido estar presente. Contounos Fuentes Alende como escoitou nunha emisora de radio falar a David Otero da necesidade, entre outras cousas, de recuperación dos xogos e das historias pasadas, tomando tan a peito estas palabras que, aos catro días, deu comezo ao labor da escrita. Velaquí está o resultado dese intenso traballo de, aínda que recente, memoria histórica.

D. Antonio Montero destacou o feito de ser Villa Florentina o lugar axeitado para a presentación desta obra, pois o propio Bosque Animado alberga no seu interior tradición, etnografía e didáctica. Características estas que comparte a historia de Xanciño co Fuco do Bosque Animado. Destaquemos, ademais, a presencia dalgunhas das fotografías realizadas por Félix Fernández Flórez, irmán de Wenceslao, onde se ven imaxes do Cecebre dos anos 30 que reflicten a vida dos rapaces da aldea, cos seus xoguetes e cos seus modos de vida.

Debemos destacar a satisfacción do público presente na sala, quen saíu fondamente emocionado deste evento. Despois da sesión literaria, tanto o escritor como o resto dos presentes, puideron departir en animada conversa no ambigú preparado a tal efecto nos xardíns de Villa Florentina.

Mais, sen dúbida, a nota simbólica do día protagonizouna un pequeno ourizo que, atraído polo ambiente ou pola biblioteca (quen o sabe!), entrou na nosa Aula de Natureza para satisfacer a súa curiosidade causando unha grata sorpresa entre os presentes. Velaí a maxia do Bosque Animado…

DSCF0172b.jpg

25 Xullo 2008

Xanciño de Zoxín, o Can Canito e o Coello Coli

Arquivado en: Eventos — magago @ 2:03 pm

TARDES DE LECER NA
FUNDACIÓN WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ

Xanciño de Zoxín e o can Canito e o coello Coli

Xanciño.jpg

 O libro Xanciño de Zoxín e o can Canito e o coello Coli é un relato que pertence ao escritor Xosé Fuentes Alende. Foi publicado pora editorial Asociación Galega para a Cultura e a Ecoloxía (AGCE, S.L.) na súa colección de “Escritores populares”. As ilustracións que acompañan o texto de Xosé Fuentes saen da man de Xosé Crespo.

Esta obra recolle relatos de carácter popular onde Xanciño, o protagonista, representa a calquera rapaz de aldea da Galicia de mediados do século XX.

Con esta historia, o seu autor rememora e pon en valor costumes e tradicións, maxia, crencias e outros elementos propios da nosa terra que, na actualidade, nesta sociedade que avanza dun xeito voraz, corren grave perigo de extinción.

Para presentar este libro contaremos coa presencia do Vicepresidente da FWFF, don Avelino Pousa Antelo, o director da mesma, don Antonio Montero Carro, o autor do libro, don Xosé Fuentes Alende, así como o editor, don Estanislao Fernández de la Cigoña, entre outras personalidades do noso mundo cultural.
 
Este acto terá lugar na tarde do día 26 por volta das sete da tarde en Villa Florentina.

24 Xullo 2008

Barrios residenciales

Arquivado en: Obras de WFF — magago @ 12:50 pm

No hace mucho tiempo, concretamente hace un mes, dedicamos una sesión de exploración de la Biblioteca de WFF a la figura de una escritora sumamente interesante y desconocida en la actualidad. Se trata de Mercedes Ballesteros, conocida también por su apodo de Baronesa Alberta.

Decíamos en aquella ocasión que la Baronesa Alberta también había colaborado con la revista de humor “La Codorniz”. Hoy queremos reproducir aquí, precisamente, un artículo suyo titulado “Barrios residenciales”, aparecido en el número 533 del 27 de enero de 1952, donde habla de las colonias, de las urbanizaciones, de esos barrios alejados de las ciudades donde se supone que se “vive mejor”, que “hay más calidad de vida”, que se “disfruta de mayor bienestar”, donde se está a caballo entre el campo y la ciudad, pero sin poder disfrutar de las ventajas del uno y ni de la otra.

Sobre las ”colonias”, nombre con el que antes se conocía a los ”barrios residenciales”, ya había escrito Fernández Flórez en su novela El hombre que compró un automóvil, donde quedaba claro que, de no tener coche, era imposible vivir en un lugar tan apartado de la urbe. Hoy en día las cosas han cambiado mucho y el tiempo y el espacio han perdido su valor.

Pero en breve dedicaremos este apartado a tal cuestión. Ahora lean con atención, reflexionen y disfruten con la comparación y coméntenlo con sus amigos, con sus vecinos, con sus familiares… En definitiva, conversen, tertulien, compartan.

Ah… y no se vayan de vacaciones, por favor: practiquen el veraneo, que es más interesante. 

BARRIOS RESIDENCIALES

Eso de “barrio residencial” parece un alocución venida de Guatemala. No sé si tendrá raíces profundamente hispánicas, pero nos suena un poco a aguacate. Cuando Madrid era pequeño, a las barriadas extremas, pobladas de hotelitos más o menos vascos o más o menos andaluces, según las oscilaciones del mal gusto de los contratistas, se les llamaba colonias. Tampoco comprendo el motivo de esta denominación, y, no sé por qué, vuelva a sonarme a transmarino. Pero se ha dejado de decir “colonias”, que sonaba un poco a medio pelo, y se ha empezado a designar a las urbanizaciones de casas propias, garaje, piscina, toldo color naranja y perro dogo, con el bonito nombre de “barrio residencial”.

En el antiguo sistema cabía el hecho de que se mezclase la propiedad privada con el comercio privado. Acompañaba al hotelito de deleznable mampostería barata, el carro del buhonero, bien surtido de hojas de afeitar, cepillos y tarjetas postales para el novio de la criada. Iban allí, a esos confines a donde no alcanzaba el metro, ciertos mercaderes trashumantes, con su cargamento de quincalla útil. Eran como esos viajantes sirios o sefarditas, que arriban de vez en cuando a las prisiones de las Guayanas para surtir a los presos de lo que su aislamiento les tiene privados. Y en las “Colonias”, donde todavía las casas tenían nombre de hijas de familia, “Pepita”, “María Asunción” o “Lolita”, la llegada del mercader, con su aire de haber atravesado el desierto a lomos de dromedario, se reciben con alborozo: “¿Trae usted betún para el calzado?”, “La semana que viene necesito dos botes de sidol, un plumier y una esponja”, “¿Me ha traído usted el rollo para la máquina de retratar?…”

Hoy ha desaparecido ese pequeño comercio que traía siempre una mercancía un poco estropeada, y oliendo a moho, como salvada de un naufragio. Y a la par que el comercio, también se ha esfumado la industria. Se han extinguido los pequeños talleres. ya no se oye el serrucho del carpintero, ni el soplete del fontanero, ni el taco redondo del zapatero remendón.

Y es sólo por eso. Porque ahora a las colonias de hoteles propios se les llama “barrios residenciales”. Y lo primero que proscribe la distinguida ley de estos sitios es la presencia de faena. Ver trabajar es una de las cosas que más irritan al ocioso.

Por eso, si uno llega a sufrir un percance en un sitio tan “chic” se tiene que reventar. SE se le avería la bicicleta, ¿dónde hay un taller? En ninguna parte. Un taller es feo, es antiestético, anti “residencial”. Bicicleta a cuestas hay que ir de puerta en puerta, de verja en verja, y habérselas con cada perro como un caballo, preguntando: ¿Dónde me podrían arreglar esto? Y señala uno con vergüenza su bicicleta manca, como un pobre mutilado napolitano ante los turistas -mitad avergonzado, mitad esperanzado- su pierna rota. Pero no hay parches. Hay bouganvilias, hay rosales, piscinas, cenadores y whisky, pero no hay recauchutado.

Cuando después se llega al extremo de no esperar ya nada de la vida sinó una gaseosa, tampoco se encuentra la gaseosa. Todos reciben allí sus bebidas por valijas y las guardan en sus frigidaires. ¿Para qué instalar un vulgar aguaducho que, además, estropearía el conjunto? Ni parche, ni gaseosa, ni carpintero compasivo para darnos un martillazo a tiempo en la rueda estropeada.

Y nos vamos hacia el corazón de la ciudad, hacia esas calles feas y sucias donde no hay perros pasados por el “clearing”, ni enredaderas de madreselvas, pero donde aparece en una esquina el primer hombre vestido con un mono azul. Es un hombre desgreñado y hábil, que nos soluciona el problema. Y pensamos que en ese punto de la ciudad, donde toda belleza se ha perdido, acaba la civilización y empieza la cultura. O, dicho de otro modo, acaba la bouganvilia y empieza el parche.”

BARONESA ALBERTA

23 Xullo 2008

WFF e La Codorniz

Arquivado en: Eventos — magago @ 9:43 am

O día 8 de Xuño de 1941 saíu á luz o primeiro exemplar da revista de humor “La Codorniz” e fíxoo -en palabras de Antonio Mingote- “sobrevolando una España en ruinas, sumida en la miseria y el rencor”. Eran tempos difíciles e críticos en que non se podía falar, tempos poucos propicios para o riso.

“La Codorniz” Foi fundada por Miguel Mihura, a quen acompañaron humoristas como Tono, Herreros, o propio Fernández Flórez, Manuel Halcón, Joaquín Calvo Sotelo, José López Rubio…

la codorniz.jpg

Wenceslao Fernández Flórez foi un dos primeiros colaboradores da revista, aparecendo xa no primeiro número un artigo titulado “En busca de una reputación”. Este artigo é utilizado polo seu autor para defender a súa posición de home serio, a búsqueda dunha reputación de home serio ante o público. E despois de darse conta, na súa traxectoria profesional, literaria e xornalística, de que o seu obxectivo non foi conseguido, entón opta por deixar de escribir. Mais esta determinación condúceo ao fracaso, pois mentres un home serio pode ocupar calquera outro posto en calquera outro lugar, un humorista só pode ser… un humorista, está condenado a ser só humorista. E é que, ser humorista está moi mal visto. Ser humorista implica non poder chegar a ser tomado en serio en ningún ámbito da vida. E, levando á esaxeración a situación vivida durante a persecución á que foi sometido durante os anos da Guerra Civil, explica:

“Sólo hubo en mi vida una época en la que mis aspiraciones se cumplieron. Fué durante la revolución marxista. Nunca olvidaré aquel momento en que comprendí claramente que los rojos querían matarme. No se lanzan patrullas armadas de pistolones -me dije a mí mismo- contra un hombre sencillamente jovial; cuando las turbas me buscan es que han compredido que soy un escritor profundamente serio, con una seriedad que ha llegado a irritarles. En mí no persiguen al patrono ni al poseedor de vajillas de plata, sino  mi seriedad, que es todo lo que tengo. Al fin se ha hecho la luz en sus cerebros.”

Non tendo triunfado esta perspectiva, e ante a próxima apertura do semanario “La Codorniz”, Fernández Flórez di:

“Pero ahora se me ofrece una ocasión que me parece infalible. Mi mala fama nació en periódicos graves, pero es seguro que no se mantendrá en revistas festivas. Es la técnica que siguen las muchachas un poco gordas que se hacen acompañar de amigas mucho más gordas. Al saber que iba a aparecer próximamente un hebdomadario de humor, escrito por la gente de más gracia de España, corrí a pedir espacio en sus páginas.”

E así, expostas as razóns da súa presencia en “La Codorniz”, pasa a convertirse nun colaborador habitual co consentimento experimental do seu director.

22 Xullo 2008

Descubre o Bosque Animado!

Arquivado en: En torno ao Bosque Animado — magago @ 12:22 pm

XEOGRAFÍA ANIMADA

Velaquí presentamos hoxe un punto de especial interés dentro da descrición xeográfica que aparece no Bosque Animado. Trátase do Monte Xalo, cuxas sinuosas curvas poden apreciarse desde algúns puntos da nosa parroquia, tal e como describe Fernández Flórez no seu libro:

 ”Después de la carretera, Geraldo ve la extensión jibosa de los sembrados -remiendos de distinto verdor cosidos con el hilo claro de los senderos- bajar hasta allí, donde los álamos negros y los mimbres y los abedules se aprietan, a entrambas orillas del río, ocultándolo y delatándolo a un tiempo. Y más allá, la tierra que comienza a subir nuevamente -toda oscura de pinos- por San Julián de Bribes; y las fragas de Santa María de Vigo, acuchilladas por congostras sombrías y húmedas; y en la lejanía, el monte Xalo, alto, pardo y huraño, que niega a los hombres la leña y el sustento, y que dibuja con sus cimas en el confín la silueta de un obispo yacente, con la mitra puesta en las manos cruzadas sobre al hábito.”

monte xalo.jpg

Sobre Monte Xalo.

Retamos a todos aqueles que así o desexen a que se acheguen a San Salvador de Cecebre para tratar de descubrir desde a nosa parroquia o sinuoso perfil do bispo xacente, coa mitra nas súas mans cruzadas riba do hábito… E todo aquel que así o desexe, que así o descubra, convidámolo a que tome unha fotografía da vista e nola envíe a fundawenceslaoff@gmail.com

20 Xullo 2008

Pío Baroja na Biblioteca de WFF

Arquivado en: Eventos — magago @ 4:31 pm

TARDES DE LECER NA FUNDACIÓN WENCESLAO FERNÁNDEZ FLÓREZ

Explorando a Biblioteca de WFF co Profesor David Meier

Na tarde do pasado sábado, tivemos o pracer de sumerxirnos na Biblioteca cecebrense de Wenceslao para indagar e coñecer, através dela, algo máis sobre a vida e obra do prolífico escritor Pío Baroja.

exterior.jpg   novelistas de hoy - la obsesión del misterio .jpg

La obsesión del misterio, obra de Pío Baroja en que se centrou esta sesión literaria conducida por David Meier, a quen vemos nas imaxes que ilustran este artigo en dous momentos da xornada.

Pío Baroja 2.jpg   DSC00005b.jpg

O achegamento á figura de Baroja, autor de La obsesión del misterio e de obras tan variadas e numerosas, resulta dun particular interés para o lector vocacional e reflexivo, ao que debemos engadir a lectura do seu discurso de ingreso na RAE titulado “La formación psicológica de un escritor” e tamén algúns dos seus traballos de articulista, como os que aparecen recollidos (talvez algo ao seu pesar) na obra Nuevo tratado de Arlequín, editada por Caro Raggio, irmán do escritor, en 1917. Poden apreciarse nestas lecturas algúns dos pensamentos de Pío Baroja.

nuevo tablado.jpg   discurso.jpg

Pío Baroja naceu en San Sebastián en 1872 e está incluído no grupo de escritores que forman a Xeración do 98. De carácter impulsivo, posiblemente algo irritable, estudou a carreira de Medicina sen chegar a exercela máis alá de dous anos. A súa vocación, puramente encamiñada ao campo literario, puido ser axeitadamente explotada despois de se ter instalado en Madrid. Publica a súa primeira obra en 1900, Vidas sombrías, composta por unha serie de contos. O éxito desta obra serviralle de rampa de lanzamento para a publicación dunha obra inmensa, moita dela agrupada en triloxías como a titulada “El Pasado”, que forma parte tamén da Biblioteca de WFF. Autores como Azorín, Unamuno ou Maetzu foron quen de eloxiar esta creación literaria. Igual que Wenceslao, tamén Pío Baroja foi un grande viaxeiro que percorreu a xeografía española, ademais de países como París (onde estivo un tempo durante a Guerra Civil), Holanda, Noruega, Bélxica, Alemaña, Suiza…

P�O BAROJA.jpg

Na súa obra inspírase en vivencias persoais, facendo uso dun grande rigor histórico misturado coa imaxinación e pode ser encaixada a súa creación dentro da escola realista. Neste sentido, ao igual que Fernández Flórez, foi sempre un grande admirador do escritor inglés Charles Dickens.

Recomendamos a lectura deste escritor, produtor dunha obra inxente, e recomendamos, tamén, para todos aqueles amigos da reflexión, a lectura do discurso de ingreso na RAE, contestado por Gregorio Marañón, así como os seus traballos xornalísticos, moitos deles de plena actualidade. Velaquí unha mostra de pensamento universal:

El optimismo de la falsificación y de la mentira entusiasma a mucha gente. A mí no me ha entusiasmado nunca, aunque esté envuelto en una retórica fastuosa.” No capítulo “Optimismo e ideal”, do discurso de ingreso na RAE, pronunciado o 12 de maio de 1935.

18 Xullo 2008

Explorando a Biblioteca de WFF

Arquivado en: Eventos — magago @ 10:53 am

Mañá, sábado día 19 de xullo, por volta das sete, temos unha nova cita en Villa Florentina para continuar Explorando a Biblioteca de WFF co profesor David Meier.

fachada pr1.jpg

Como xa ven sendo adoito, queremos amosar aos nosos visitantes unha imaxe máis ampla da figura do autor de tan prolífica obra, como é WFF, á marxe das lecturas propias da súa creación literaria ou xornalística. O descubrimento da súa Biblioteca ofrece ao visitante un xeito diferente de coñecer ao escritor onde se favorece, ao remate de cada sesión, unha ocasión para a conversa e o intercambio conxunto de pareceres.

Na tarde que nos ocupa falaremos da novela La obsesión del misterio, do escritor pertencente á Xeración do 98 Pío Baroja, nacido en San Sebastián en 1872, estudante de Medicina que só dedicou dous anos ao exercicio da profesión. Foi colaborador de xornais como El País, El Imparcial ou El Globo e autor de numerosas novelas entre as que destacamos Vidas sombrías (1900), Aventuras, inventos y mistificaciones de Silvestre Paradox (1901), La Busca, Mala Hierba e Aurora roja, todas elas publicadas en 1904, forman a triloxía La lucha por la vida; Las tragedias grotescas (1907) ou Zalacaín el Aventurero, publicada en 1909.

A súa obra foi traducida a numerosas linguas europeas. Pío Baroja morreu en Madrid en 1956.

—————-||—————

Doutra banda, temos que lembrar que o sábado pasado, na nosa Caixa dos Contos Favoritos, por cuestións técnicas, non foi realizada a votación pertinente para elexir o conto do vindeiro mes de agosto, sendo feita no día de onte na reunión celebrada no gabinete da Compañía de Teatro Infantil “O Polo Saltón”, da FWFF mentres se desenvolvía o concurrido curso de cestería na Aula de Natureza. Con tal motivo, para deleite de moitos, agás o emperador, o conto que será lido na vindeira sesión será O traxe novo do emperador.

 PICT0151[1]b.jpg   PICT0132[1]b.jpg

(Velaquí vemos unhas imaxes da lectura d’A Princesa e o Chícharo, cedidas por Anxo Hermida)

E, noutra orde de cousas, anunciamos que o grupo de teatro Fas-que-fas, da FWFF, está a preparar nestes instantes a súa próxima función de Teatro Mudo.

Páxina seguinte »

Xestionado con WordPress